lunes, 25 de febrero de 2008

Pimpollo

Pimpollo quiero hablarte, y a solas,
porque quiero más que decirte cosas, mostrarme por adentro.
Pimpollo de mi alma yo sé que tu silencio más que palabras lindas necesita un espejo,
si bien yo soy tu padre, y eso me da derechos, sé que a tu edad no valen algunos argumentos,
que sobran ciertas frases, y hace falta el ejemplo, por eso me conformo con que me creas sincero. Claro que yo debiera ser más amigo, tengo que estar más cerca tuyo de vez en cuando al menos, y sobre todo ahora. Pimpollo, en este tiempo en que tu sangre joven busca su derrotero, y se te van los ojos al país de los sueños, y se quedan tus manos para escribir recuerdos, ahora que en mi alma también hay algo nuevo algo que no quisiera decirte que son “celos” ¿por qué sabrás?, Pimpollo que aunque no lo demuestro, y aunque de la impresión de estar solo en los pesos, me preocupan tus pasos y te sigo de lejos, Si supieras las noches, que te pienso, y te pienso, lo hablamos con tu madre, la pobre según veo vive más el problema, sufre tu crecimiento da vueltas con ustedes, y lleva todo el peso de la casa, yo, a veces, parezco un forastero y es que, yo fui educado de otra forma, otro tiempo, te mentiría si te digo que no temo, si al no hallar las palabras muchas veces me muerdo, y me trago las ganas de contarte mis miedos, porque los hombres, somos así ¡de carne y hueso! Pimpollo somos luz y sombra al mismo tiempo, llevamos en nosotros algo así como un fuego, una chispa sagrada, madre de tanto incendio.
Ustedes, las mujeres en cambio, llevan dentro un manantial sagrado y es que Dios mismo ha puesto, en el cántaro tibio de sus hermosos, cuerpos el agua de la vida, un grandioso misterio, por eso es que te pido, o mejor te recuerdo, la vida es un camino, tenés que recorrerlo, acordarte que abundan los entretenimientos. ¡No juegues con la vida! ¡Cuidado con el fuego! No quiero que te quedes mirando mis defectos, ni quiero que me busques en los rostros ajenos, tenés que preocuparte de hallar tu compañero, que ya dejó a los suyos, y viene hacia tu encuentro.
Salí de vos, te invito a que hagas un esfuerzo, larga esos colibríes que hay en tus ojos nuevos, y recorre horizontes ¡andate hasta otros cielos!, conocé otros paisajes, ¡si es tuyo el universo!. Llenales de preguntas al río, al sol, y al viento, hablá con los caminos, te dirán lo que vieron, son mis viejos amigos y te irán repitiendo:los que buscan encuentran, no te apures que hay tiempo.
Y es cierto, es mi experiencia lo poquito que tengo, que le gané a la vida, mirá alrededor nuestro, nada se hace de golpe la dicha es un secreto. ¡Hacer todas las cosas a su debido tiempo! Ya vas a ver Pimpollo, ¡qué hermoso es todo eso! tendrás ganas de darte, y es que podrás hacerlo, porque para ese entonces ya volverás sabiendo, que el amor, solamente el amor, da derechos, pero el amor Pimpollo, recordalo, no es ciego, tiene luz en los ojos, y te sirve de espejo, te toma de las manos, y lo sentís adentro, entrecerrás los ojos ¡y estás tocando el cielo! Perdóname Pimpollo, me inspiro, y me voy lejos, no sé si es el cariño o estoy quedando viejo, debía y no sabía como serte sincero, ya ves, quise mostrarte, como estás aquí adentro, y ahora que ya dije lo que padezco y siento quisiera regalarte dos cosas: ¿Una?, el riesgo de equivocarte la otra, una frase, un secreto: Ama y ¡Haz lo que quieras Pimpollo... Yo te quiero!


Argentino Luna

domingo, 24 de febrero de 2008

El Escondite

Cuentan que una vez, se reunieron en un lugar de la Tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el aburrimiento había bostezado por tercera vez, la locura, como siempre tan loca, les propuso:
— “¿Jugamos al escondite?”
La intriga levanto las cejas intrigada y la curiosidad, sin poder contenerse, pregunto:
— “¿Al escondite? ¿Y como es eso?”
— “Es un juego, explico la locura, en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar de uno hasta un millon mientras ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que encuentre ocupara mi lugar para continuar el juego.”
El entusiasmo bailo secundado por la euforia, la alegria dio tanto saltos que termino por convencer a la duda, e incluso a la apatia, a la que nunca le interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar: La verdad prefirió no esconderse, ¿para que?, si al final siempre la encontraban; y la soberbia opino que era un juego muy tonto pero en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya; y la cobardia, la cobardia prefirio no arriesgarse.
— “Uno, dos, tres,...”. Comenzo a contar la locura.
La primera en esconderse fue la pereza que, como siempre, se dejo caer tras la primera piedra del camino. La fe subio al cielo y la envidia se escondio tras la sombra del triunfo que, con su propio esfuerzo, habia logrado subir a la copa del arbol mas alto. La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecia maravilloso (para alguno de sus amigos): que si un lago cristalino, ideal para la belleza; que si la rendija de un arbol, perfecto para la timidez; que si el vuelo de una mariposa, lo mejor para la voluptuosidad; que si una rafaga de viento, magnifico para la libertad. Asi que termino por ocultarse en un rayito de sol.El egoismo, en cambio, encontro un sitio muy bueno. Desde el principio lo encontro ventilado, comodo, eso si, solo para él.La mentira se escondio en el fondo de los oceanos. ¡Mentira! En realidad se escondio detras del Arco Iris. Y la pasion y el deseo en el centro de los volcanes. El olvido... se me olvido donde se escondio, pero bueno eso no es lo importante.
Cuando la locura contaba novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve el amor aun no habia encontrado sitio para esconderse pues todo se encontraba ocupado. Hasta que diviso un rosal, y enternecido, decidio esconderse entre sus flores.
— “¡¡¡Un millon!!!”.
Conto la locura. Y comenzo a buscar. La primera en aparecer fue la pereza, solo a tres pasos de la piedra. Despues se escucho a la fe discutiendo con Dios en el cielo sobre zoologia, y a la pasion y al deseo los sintio en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontro a la envidia y, claro, pudo deducir donde estaba el triunfo. Al egoismo no tuvo ni que buscarlo, el solito salio disparado de su escondite, que habia resultado ser un nido de avispas.De tanto caminar sintio sed, y al acercarse al lago, descubrio a la belleza.Y con la duda resulto ser mas facil todavia, pues la encontro sentada sobre una cerca sin decidir aun de que lado esconderse. Asi fue encontrando a todos: el talento entre la yerba fresca; la angustia en una oscura cueva; la mentira detras de El Arco Iris, ¡mentira!, si ya estaba en el fondo del oceano; y hasta al olvido, al que ya se le habia olvidado que estaba jugando al escondite.
Pero solo el amor no aparecia por ningun sitio. La locura busco detras de cada arbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montanas, y cuando iba a darse por vencida, diviso un rosal y sus rosas.Tomo una rama y comenzo a moverla cuando de pronto un doloroso grito se escucho. Las espinas habian herido en los ojos al amor. La locura no sabia que hacer para disculparse: lloro, rogo, le pidio perdon y hasta prometio ser su lazarillo.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugo al escondite en la tierra, el amor es ciego y la locura siempre lo acompaña.

En Paz

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas. ...
Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
AMADO NERVO

miércoles, 20 de febrero de 2008

jueves, 14 de febrero de 2008

El Rito ...






Soy un profanador
Estoy desafiando al tiempo
Ya ves mi transgresion
Es procurar tenerte
El cielo entiende que mi obsecion
Esta llegando a un limite
Y el desierto al menos soy
No parece no parece tan....
Sueles encontrarme en cualquier lugar
Y ya lo sabes nada es casualidad
Tu misteriosa forma me lastimara
Pero a cada segundo estare mas cerca, mas mas
Paralizandome jamas podre esperarte
Y no tengo que esperar en un altar de sacrificio
Solo meterme en tu ritual y descifrar tu enigma
Tal vez no hablarme mas
El silencio no es tiempo perdido
Sueles encontrarme en cualquier lugar
Y ya lo sabes nada es casualidad
Tu misteriosa forma me lastimara
Pero a cada segundo estare mas cerca, mas mas
Desafiando al ritoDestruyendo mitos
Sueles encontrarme en cualquier lugar
Y ya lo sabes nada es casualidad
Tu misteriosa forma me lastimara
Pero a cada segundo estare mas cerca, mas cerca tuyo
Desafiando al rito
Destruyendo mitos
Desafiando al rito
Destruyendo mitos


.....

martes, 12 de febrero de 2008

Abracadabra ...


Yo no sé
cómo hay quien malversa la vida,
cómo hay quien invoca una herida,
como pueden gastar el amor.
...
Yo no sé.
Como si nos faltaran cadenas,
como si nos sobraran las cenas,
como si diera dicha el dolor.



Silvio...

domingo, 10 de febrero de 2008

viernes, 8 de febrero de 2008

Pintura de L.E.Aute


POMPAS, PERLAS, PLANETAS, PUPILAS, PEZONES...Y ALGÚN HUEVO FRITO

Rimas, Becquer

y yo la altatorre que desafía su poder:
¡tenías que estrellarte o que abatirme!
¡No podía ser!
Tú eras el océano
y yo la enhiesta roca que firme aguarda su vaivén:
¡tenías que romperte o que arrancarme!
¡No podía ser!
Hermosa tú, yo altivo:
acostumbrados uno a arrollar, el otro a no ceder:
la senda estrecha,
inevitable el choque...
¡No podía ser!
*

miércoles, 6 de febrero de 2008

Dejate Convencer






Una día la vida echará abajo tu puerta.
Rendida, acorralada te pedirá cuentas por este fracaso,
por haberme mentido.
Y no encontrarás al hombre que te ponga a salvo,
que el hecho de estar vivo siempre exige algo.
Déjate convencer, duerme esta noche conmigo.
Que el amor se encuentra antes si se busca.
Mira que casualidad si yo fuera tu hombre
y la duda de haberte dado luz no te deja dormir nunca.
Déjate convencer.
Ya habrá alguien que se haga cargo
de recoger las culpas de este pecado.
A donde iré, sin este abrazo.
No te puedes negar,
no sea que nuestro pasado nos llegué a atrapar.
Esta noche está en nuestras manos
decir alguna verdad que ya, que ya mentimos a diario.
Anda, echa un vistazo a tu alrededor, no seas tonta,
mira que no hay un alma que llevarse a la boca,
que hay que repartir caricias y esta noche me toca.
Que yo también comparto los mismos miedos,
también busco una cinta para atar el tiempo.
También arrastro conmigo una cadena de sueños.
Una día la vida echará abajo tu puerta.
Rendida acorralada te pedirá cuentas por este fracaso,
por haberme mentido.


Ismael Serrano

R e t r a t o


Marina (1991) ...